OpenAI lanza el nuevo ChatGPT Images con GPT Image 1.5. Edición local, transformaciones creativas y velocidad extrema para competir con Nano Banana Pro.
Posiblemente recuerdes ese momento exacto, hace apenas unos meses, cuando tu feed de Instagram y Twitter se inundó de versiones «estilo Studio Ghibli» de tus amigos, tu perro o tu oficina. La fiebre fue real, intensa y efímera. La «magia» detrás de aquella explosión viral era el motor de generación de imágenes de OpenAI, que por un instante pareció tocar el cielo.
Pero en tecnología, y especialmente en Inteligencia Artificial, el «cielo» es un objetivo móvil. La conversación duró lo que dura un suspiro en internet. Semanas después, nuestra atención colectiva ya había migrado hacia otra parte: hacia el realismo casi inquietante y la versatilidad de Nano Banana Pro.
Durante el último trimestre, la narrativa ha sido clara: el modelo de Nano Banana se sentía más robusto, más fotorrealista y, sobre todo, más útil para el día a día. Muchos expertos no dudaron en situarlo por delante de la propuesta de Sam Altman. Pero si algo nos ha enseñado la historia reciente de Silicon Valley es que OpenAI no sabe quedarse quieta.
Este martes, la compañía ha dado un golpe sobre la mesa lanzando el nuevo ChatGPT Images. Y no, no es una actualización menor. Es una reingeniería de la experiencia que llega presumiendo de velocidad, precisión y una capacidad de edición que promete cambiar las reglas del juego. Lo hemos probado a fondo y esto es lo que necesitas saber.
El dolor de cabeza de la generación anterior
Para entender la magnitud de esta actualización, primero debemos ser honestos sobre los puntos de dolor (pain points) que sufríamos hasta ayer. Generar imágenes con IA era un proceso de «casi, pero no».
Pedías un retrato futurista y el resultado era espectacular… excepto por un sexto dedo en la mano izquierda o un coche volador que se fusionaba con un edificio. El problema real no era el error, sino la solución: para arreglar ese pequeño detalle, tenías que generar la imagen de nuevo desde cero. Era una lotería. Perdías la composición perfecta, la iluminación que te había enamorado y la expresión facial, todo por intentar corregir un detalle menor.
A esto se sumaba la lentitud. En la versión anterior, ver girar la rueda de carga se convertía en un ejercicio de paciencia zen. Si cambiabas de app en el móvil, el proceso se moría. La experiencia era tosca, frustrante y, a menudo, te dejaba con esa sensación de «bueno, es lo que hay». Nano Banana Pro había capitalizado esa frustración ofreciendo un flujo más ágil. OpenAI lo sabía, y ha atacado justo ahí.
La edición quirúrgica: el bisturí de GPT Image 1.5
La gran novedad, la «joya de la corona» de esta actualización impulsada por el modelo GPT Image 1.5, es la capacidad de edición puntual.
Olvídate de volver a tirar los dados para generar una imagen nueva. Ahora, el sistema entiende la composición de la escena y te permite actuar como un director de arte meticuloso. ¿Te gusta la foto pero odias el color de la camisa? Se cambia. ¿El fondo desentona? Se sustituye.
Control total sobre la escena
OpenAI ha compartido ejemplos que ilustran perfectamente este salto cualitativo. Imaginemos una escena compleja: un hombre con gorra y camisa azul junto a un camión. Con un simple prompt de edición:
«Haz que su camisa sea roja, su gorra amarilla, el límite de velocidad 15 y el camión un camión de bomberos».
El sistema no genera una imagen nueva aleatoria; mantiene la pose, la iluminación, el rostro del sujeto y la perspectiva, pero altera exclusivamente las variables solicitadas. Esto, que parece magia negra, es en realidad una comprensión semántica profunda de la imagen. Abre la puerta a combinar elementos o introducir cambios muy específicos sin sacrificar el trabajo previo. Es el fin de la generación aleatoria y el comienzo de la edición asistida.
Velocidad: Cuatro veces más rápido (y se nota)
La paciencia es un recurso escaso en ercado actual. Con el modelo anterior, los tiempos de espera eran el principal cuello de botella para la creatividad. Cortaban el «flow».
OpenAI asegura que la generación de imágenes es ahora cuatro veces más rápida. En nuestras pruebas iniciales, hemos comprobado que el salto es real y tangible. No es solo marketing.
La latencia ha bajado drásticamente. Donde antes podías ir a por un café mientras se generaba un paisaje complejo, ahora el resultado aparece casi a la velocidad del pensamiento. Especialmente en la versión móvil, la experiencia es mucho más fluida. Ya no se siente como una «petición a un servidor lejano», sino como una herramienta reactiva que trabaja en tiempo real contigo.
Transformaciones creativas: «Viajar» sin moverse del sofá
Otro de los apartados donde ChatGPT Images planta cara directamente a Nano Banana Pro es en las transformaciones creativas basadas en referencias.
La premisa es sencilla pero potente: subes una foto tuya (o de cualquier objeto) y le pides a la IA que la reinterprete en otro contexto, estilo o época. Nano Banana ya apuntaba en esta dirección, permitiendo fusiones interesantes, pero la ejecución de ChatGPT Images parece haber ganado en coherencia y fidelidad al sujeto original.
Ejemplos que desafían la realidad
Durante las pruebas, los resultados han sido sorprendentemente convincentes:
- El viaje en el tiempo: «Crea una imagen de este hombre, pero en Time Square, en Nueva York, con ropa, aspecto, entorno, etc., que resulten creíbles para el invierno de 2025». El sistema no solo cambia el fondo; adapta la iluminación de la piel para que coincida con los neones de la plaza y ajusta la textura de la ropa al clima invernal.
- Estética Cyberpunk: «Sitúa a esta persona a cuerpo completo en una ciudad japonesa durante una noche lluviosa, con neones, reflejos en el suelo y estética cyberpunk».
- Fantasía histórica: «Convierte a este hombre en un samurái japonés a cuerpo completo, con armadura tradicional y katanas, en un entorno histórico realista, sin elementos modernos».
Lo fascinante aquí no es solo el cambio de escenario, sino cómo la IA respeta los rasgos faciales del usuario mientras adapta todo lo demás. Es la democratización absoluta de la postproducción cinematográfica.
Adiós al «Filtro Amarillo»: Una nueva estética
Si eres un observador agudo, seguro que sabías identificar una imagen de ChatGPT a kilómetros de distancia. Tenían un «algo». Una tonalidad cálida, un acabado cremoso y un predominio de amarillos y naranjas que actuaba casi como una marca de agua invisible.
Ese «look DALL-E» ha pasado a la historia.
El nuevo modelo apuesta por un naturalismo mucho más crudo y versátil. Salvo que tú se lo pidas explícitamente en el prompt, las imágenes ya no nacen con ese filtro predeterminado.
La prueba del estilo documental
Uno de los prompts compartidos por OpenAI demuestra esta nueva capacidad para emular texturas analógicas y «sucias», lejos de la perfección digital plástica de antaño:
«Paisaje de Los Ángeles en patineta… fotografía callejera documental de finales de los 90, filmada con película en color de 35 mm… paleta de colores Kodak Portra 400, luz natural, contraste suave… grano de película incrustado… sin nitidez digital moderna».
El resultado es una imagen con grano, con bordes suavemente desenfocados y una paleta de colores apagada que respira autenticidad. La IA ha aprendido a ser imperfecta para ser más real.
Precisión semántica y el reto del texto
¿Cuántas veces has pedido un cartel que diga «OFERTA» y la IA ha escrito «OFERRTTA»? La generación de texto dentro de imágenes ha sido el talón de Aquiles de todos los modelos, incluido Nano Banana.
OpenAI pone el acento en la precisión. El nuevo sistema ha mejorado notablemente su capacidad para entender instrucciones complejas y, crucialmente, para renderizar texto legible y correcto. Esto es vital para el uso comercial: crear banners, portadas de artículos (como este), anuncios de Instagram o mockups de productos.
Si le pides un anuncio de «mora europea de los años 90», el sistema ahora entiende no solo la estética visual, sino la tipografía y el diseño gráfico asociado a esa década.
Accesibilidad: La IA es para todos
Quizás la noticia más disruptiva no sea técnica, sino estratégica. OpenAI ha confirmado que el nuevo modelo se está desplegando para todos los usuarios, incluidos los de cuentas gratuitas.
Esto es un movimiento agresivo para frenar el crecimiento de Nano Banana Pro. Al democratizar el acceso a la mejor tecnología de imagen, OpenAI se asegura de que la barrera de entrada sea cero.
Una nueva experiencia de usuario (UX)
Si abres la app hoy, notarás cambios. Un aviso te invita a crear, y ha aparecido una nueva pestaña en la barra lateral llamada Images. Lo interesante de este apartado no es solo que funcione como una galería de tus creaciones anteriores. Funciona como un trampolín de inspiración. Ofrece sugerencias de estilos, composiciones y prompts para que no tengas que enfrentarte al miedo a la página en blanco. Puedes elegir un estilo visual, subir un selfie y dejar que el sistema haga el resto. Es la «gamificación» de la creatividad.
Conclusión: ¿Quién gana la carrera?
La llegada del nuevo ChatGPT Images no es solo una actualización de software; es una declaración de intenciones. Durante meses, Nano Banana Pro pareció llevar la delantera en realismo y facilidad de uso. Hoy, las tornas podrían haber cambiado.
La combinación de velocidad 4x, edición localizada precisa (que elimina la frustración del ensayo y error) y una estética mucho más madura y menos «artificial», convierte a la herramienta de OpenAI en un competidor formidable.
Para nosotros, los usuarios, esta guerra entre gigantes tecnológicos es la mejor noticia posible. Significa que las herramientas a nuestra disposición son cada día más potentes, más rápidas y más capaces de traducir lo que imaginamos en píxeles reales.
La pregunta ya no es si la IA puede crear arte, sino qué vas a hacer tú ahora que los límites técnicos han desaparecido. ¿Estás listo para probarlo?
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