¿Cómo saber vender?

Comprender vender -y entender venderse- pertence a las capacidades escenciales en el planeta profesional y personal. En el planeta de los negocios, el que vende consigue realizar transferencias, o sea, consigue cobrar y producir movimiento. …

Comprender vender -y entender venderse- pertence a las capacidades escenciales en el planeta profesional y personal. En el planeta de los negocios, el que vende consigue realizar transferencias, o sea, consigue cobrar y producir movimiento. El que sabe vender halla trabajo. De ahí que, en este momento mucho más que jamás, vender es clave.

En el momento en que sales a vender tienen la posibilidad de pasar 2 cosas: que te adquieran (necesita poco esfuerzo) o que debas vender (necesita mucho más esfuerzo). Que te adquieran está bien. Esto supone que has contactado de forma exitosa con la persona correcta o que has logrado una iniciativa diferencial. Lamentablemente, en la enorme mayoría de las situaciones, ser comprado «de esta manera» no es tan común. En la actualidad, existen muchos bienes y prestaciones muy afines que debes trabajar duro para vender.

¡Precaución con las ambiciones mal entendidas!

Ser ambicioso y estimar superarse es propio de los humanos, pero ¡precaución con las ambiciones mal entendidas! Si solo piensas en lo que vas a ganar, el cliente va a percibir que solamente te importa es la comisión. Si eres bastante belicoso, podrías venderle, pero vas a perder un cliente para toda la vida. Si te enfocas en lo que puedes dar, obtendrás un cliente en vez de una venta. Jamás olvides que los buenos negocios se hacen en el momento en que las dos partes están contentos y si superas con creces las esperanzas construídas, vas a tener un apóstol.

El lugar de un volumen de negocios o facturación impulsa la orientación hacia “ofrecer a la pelota”. Consejo: mejor que eso, mire las acciones cotidianas y por semana: «Debo realizar tantas llamadas a esta lista de clientes del servicio todos y cada uno de los días y tantas visitas a estos contactos cada semana». En ventas, los desenlaces son fruto del trabajo bien hecho.

Ejemplo de de qué manera vender un producto:

  • «Hace bastante calor, ¿no?»

Si has detectado el inconveniente o necesidad de tu cliente, charla sobre él y las secuelas que puede ocasionar, todo ello sin la necesidad de llevar la charla a un punto incómodo.

Deja un comentario