¿Cómo influyen las redes sociales en la autoestima de los jóvenes?

Radio Unab · Informe particular sobre la predominación de las comunidades en los jóvenes de Santander Un saludo particular a todos y cada uno de los oyentes de Radio Unab, bienvenidos a este informe particular …

Radio Unab · Informe particular sobre la predominación de las comunidades en los jóvenes de Santander

Un saludo particular a todos y cada uno de los oyentes de Radio Unab, bienvenidos a este informe particular sobre la predominación de las comunidades en los jóvenes de Santander -cree. Una encuesta que va a dar a entender el panorama en todo el país y regional, sobre la utilización que se hace de las comunidades, acompañada de la opinión de especialistas y testimonios de jóvenes que se vieron damnificados por esta problemática.

La predominación de los «Me agrada» en la autovaloración

Cada individuo emplea su perfil en las comunidades con distintas objetivos, así sea para conectar con amigos, para enseñar lo que hace al planeta , para vender un producto o servicio o para publicitar su trabajo. Las comunidades se convirtieron en ámbitos rentables donde celebridades y también influencers ganan dinero con ellas.

Para varias personas, el número de ‘followers’ (seguidores) y ‘me agrada’ (me agrada) de sus publicaciones en las comunidades influye de forma directa en su autovaloración y en la percepción que tienen de sí mismos. Si en los mayores tiene la posibilidad de tener una predominación negativa, en los jovenes esta condición consigue aún mayor intensidad.

Like=felicidad

Por otra parte, en el momento en que somos nosotros los que hacemos publicaciones, así sean fotografías, vídeos o pensamientos y nos llega «me agrada» o comentarios en nuestro perfil, esto nos hace gratificación, en tanto que somos aprobados por el resto, y somos admitidos. Todos requerimos cuadrar y ser amados y cuidados por el resto, y este sentimiento de exitación, generado por la aprobación externa, nos impulsa a estimar cada vez más, como una suerte de adicción. Por consiguiente, las comunidades hacen que nuestro confort o exitación dependa de un agente de afuera, esto es, nuestra felicidad comienza a depender no de nosotros, sino más bien de nuestra comunidad. Entregamos nuestra felicidad a personas que no pertenecen a nuestra vida diaria.

Este mal empleo de las comunidades asimismo tiene secuelas a nivel cognitivo, puesto que múltiples estudios prueban como nuestra aptitud de atención y concentración reducen en tanto que la utilización de la tecnología se ha afianzado a lo largo de tantas horas durante nuestra vida día tras día. También, nuestro nivel de paciencia asimismo ha disminuido: requerimos mucho más estímulos, pero mucho más pequeños y veloces, para no “cansarnos” o aburrirnos.

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