Cuidado con las estafas al escanear los códigos QR

Noticias 15 de marzo de 2022 Por Ana Paula González
Muchos restaurantes han empezado a utilizar los códigos QR para sustituir los menús físicos que propagan los gérmenes. pero sabes que pueden suplantar tu
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A estas alturas, la mayoría de los usuarios de Internet conocen las estafas habituales a las que hay que prestar atención:

Correos electrónicos de suplantación de identidad que intentan robar los datos de acceso de su cuenta, URLs mal escritas que intentan acceder a sus cuentas bancarias, falsos escaparates en línea que le cobran por productos que nunca pretenden enviar.

Pues bien, es hora de estar atento a otra estafa cada vez más frecuente: los códigos QR falsos.

¿Qué es un código QR?

Es probable que los hayas visto, ya que su uso se ha disparado durante la pandemia. Muchos restaurantes han empezado a utilizar los códigos QR para sustituir los menús físicos que propagan los gérmenes.

Los códigos QR son esos pequeños códigos de barras cuadrados que te llevan directamente a un sitio web o a una aplicación cuando los escaneas con la cámara de tu smartphone.

Los códigos QR parecen haber sido creados para evitar el phishing. No es necesario escribir un enlace y equivocarse accidentalmente, lo que podría llevar al usuario a un sitio web fraudulento que imita al sitio legítimo que quería visitar.

Sin embargo, como ocurre con la mayoría de las tecnologías nuevas y en crecimiento, los estafadores también han encontrado la forma de convertir los códigos QR en un arma.

En diciembre, los códigos QR empezaron a aparecer en los parquímetros públicos de San Antonio (Texas). Basta con sacar el teléfono, escanear el conocido código de barras y pagar por el aparcamiento. Rápido y sencillo, ¿verdad? Pues no. Cuando el Departamento de Policía de San Antonio recibió el aviso, alertó al público: Se trataba de una estafa.

Códigos QR y estafas

Los estafadores habían colocado sus propios códigos QR en los parquímetros públicos de toda la ciudad. Los conductores que los utilizaban para pagar los parquímetros estaban enviando su dinero o información financiera sensible a los estafadores.

La tecnología se ha vuelto lo suficientemente accesible como para que cualquiera pueda crear sus propios códigos QR.

Trata los códigos QR que te encuentres como lo harías con cualquier otro correo electrónico que recibas o con un enlace que te envíen por mensaje de texto. Lo único que hace el código QR es dirigirte a un enlace, ya sea una pantalla de inicio de sesión o un formulario de pago, por ejemplo. Comprueba la fuente del código QR y la URL a la que te remite, igual que harías si recibieras un correo electrónico con un enlace.

Si la página a la que te remite el código QR te parece extraña, escribe tú mismo la URL si la conoces. Estos enlaces son accesibles sin el código de barras. Esté atento también a los anuncios y avisos públicos que estén manipulados.

Un estafador puede pegar fácilmente su propio código QR sobre uno legítimo en un cartel o folleto que encuentre fuera de Internet.

Incluso las estafas online más publicitadas siguen engañando a la gente. Cortemos esto de raíz e intentemos minimizar los daños causados por las estafas con códigos QR antes de que exploten.

Ana Paula González

Experta en Redes Sociales y Marketing Digital. Nacida y criada en CDMX, Foodie empedernida amante de la naturaleza y de los animales.

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